La alumna de 2º de Bachillerato G, Violeta Tejera, ha impartido un taller consistente en la introducción en el mundo de la programación y la electrónica al alumnado de 4º de la ESO, que deberá ahora decantarse por una modalidad de Bachillerato o de Ciclo Formativo concreta. Violeta nos comenta que en su modalidad, la Científico-Tecnológica, sólo hay dieciséis alumnos y, de ellos, sólo cuatro son mujeres. Añade, además, que considera que se le da poca visibilidad a esta Modalidad, siendo prueba de este hecho que el alumnado no fuera capaz de explicar en qué consistía la ingeniería, pero sí otro tipo de estudios.
¿En qué ha consistido el taller?
A lo largo del mes de marzo, considerado el mes de las matemáticas, he impartido unas sesiones dedicadas a la introducción en programación y electrónica a dicho alumnado, utilizando para ello placas Arduino UNO y el lenguaje de programación C. Ante el coronavirus, nos vimos obligados a utilizar un simulador web en lugar de placas y componentes electrónicos físicos. Finalmente, cada alumno desarrolló su propio semáforo Arduino.
¿Cómo valoras la actitud del alumnado?
Inicialmente tuvieron que aprender la teoría básica de C y electrónica como cimientos para el proyecto que estaban por crear, sin embargo, noté tanto su disfrute como el mío propio, conforme iban logrando implementar las diferentes funciones del semáforo (cambio de un color a otro, semáforo para peatones,...). En general, estoy satisfecha con el recibimiento y acogida que tuvieron las diferentes sesiones.
¿Crees que deberían seguir desarrollándose talleres así?
Bajo mi punto de vista, estoy de acuerdo con que sigan impartiéndose talleres de este tipo para que la rama tecnológica alcance la misma visibilidad que todas las demás, de manera que el alumnado pueda elegir libremente qué estudiar, conociendo todas las opciones posibles.