REFLEXIONES PERSONALES DEL ALUMNADO DE 2º DE BACHILLERATO (IV)

 SILENT SENTINELS

    La constante lucha por los derechos políticos de la mujer arrastra más de un siglo de antigüedad. Esta propuesta fue la pionera en impulsar la igualdad de clases y las decisiones significativas que conllevan. Milímetro por milímetro, detalle por detalle, fueron desarrollando la recogida de una serie de transformaciones sociales y políticas.

    El derecho de las mujeres a votar se convirtió en una de las primeras luchas feministas. Ellas reclamaban tanto el derecho de presentar su opinión a los representantes públicos, como que se les incluyera como parte de la sociedad. Es increíble que tuvieran que situarse frente instituciones de poder, para hacer visible su imagen. Luchaban por inclusiones del propio lenguaje utilizado, para que generalizaran a través de la palabra “personas” en lugar de “hombres” ¿Es necesario aludir a las desigualdades socioculturales? ¿Por qué las recriminaciones han estado tan vigentes? ¿Qué ha desmoralizado a la sociedad para desembocarla en los actos de las más remotas injusticias? Muchas preguntas sin respuestas que justificar. Las centinelas, fueron un pequeño grupo de personas de los tantos que fueron penados por existir. Sí, existir. Todos partimos de la base de ser: personas. Si nos quitan la voz, el voto, los sentimientos y el coraje, ponen grietas sobre la base principal, convirtiéndonos en materia inorgánica. 200 activistas detenidas en prisión por existir. Sí, por existir. Por realizar algo más allá del movimiento involuntario de respirar. Es abrumador sentir en el siglo XXI, que tengamos que seguir en la continua lucha y que la igualdad esté subrayada en lugar de normalizada.

    No estamos exigiendo que se nos conceda algo que no poseemos, sino que nos dejen lo único de lo que no podemos prescindir, nuestra esencia. De lo contrario dejaríamos de existir. Como si de la ola que desemboca en la orilla tratase. Tragada sobre la superficie. Dejemos fluir ese mar que llamamos vida, bajo las dotes del respeto. Prestemos al mundo el derecho de ser, como quiera ser.


                                                                     Ana Falcón Muñoz, 2º de Bachillerato D