ENTREVISTA A LA ESCRITORA ANA GRIOTT


    El pasado 27 de octubre visitó nuestro centro Ana Griott: filóloga, escritora, editora y narradora. Entre los libros publicados se encuentran Cuentos populares del Mediterráneo, Libro de monstruos españoles, Libro de brujas españolas, La asombrosa y verdadera historia de un ratón llamado Pérez, Geografía mágica, Cuentos populares de la Madre Muerte, La mujer esqueleto, Cuentos antiguos de Gran Canaria y El dragón que se comió el sol y otros cuentos de la Baja Casamance. Los tres últimos son algunos de los títulos de una interesante aventura editorial en la que se ha embarcado y que se llama Libros de las Malas Compañías.

    Ana Griot tuvo un encuentro con grupos de 4º de la ESO, actividad coordinada por su profesora de Lengua y Literatura, Elia Padrón, y posteriormente, nuestro equipo de periodistas pudo entrevistar a la autora que se mostró muy amable y cercana con ellos.

1. ¿Cómo se te ocurrió el nombre de Ana Griot?

No fue algo que yo eligiera, fue un nombre que me eligió. Cuando yo empecé a contar cuentos en Madrid, contaba a los adultos, no a los niños, y mi grupo se llamaba Griot, así que me empezaron a llamar Ana la de Griot y al final se quedó Ana Griot.

2. ¿En cuanto a tus libros cuál de ellos te costó más escribir?

    No sé, mi proceso de escribir los libros es que cuando hay algo que me interesa me hago una carpeta, y voy metiendo todas las ideas. Un día abro la carpeta y veo qué relación tiene cada cosa y lo que me falta. Es entonces cuando le doy una estructura y empiezo a formar el libro.

3. ¿Qué género literario te gusta más leer?

    A mí los cuentos tradicionales me encantan, los cuentos me parecen fascinantes. Me encantan los cuentos tradicionales por todas las cosas importantes que se transmiten a través de los cuentos, y, sobre todo, la necesidad de escuchar, la capacidad de generar redes y hacer grupos como cuando alguien cuenta cuentos a la gente.


4. ¿Qué edad suelen tener las personas a las que narras cuentos?

    He contado a niños que no habían nacido (estaban en las barrigas de sus madres), he contado a bebés de 0-2 años, ¿qué entenderán esos niños? Pues las emociones: si pones voz de suspense o de ternura… Les cuento Cortázar, que es un autor latinoamericano, pero los padres no entienden; sin embargo, los niños, sí. Cuento a adolescentes y adultos, o en los centros de ancianos. Al principio sólo contaba a adultos, pero un día me pusieron niños y al otro día, me pusieron bebés ¡Diecisiete en un tatami! Entonces no me conocían de nada y para no se asustarles me quité un mástil que tenía, y me puse de rodillas a su altura y les empecé a contar “La Noche Bocarriba” de Julio Cortázar. Antes de terminar vino la cuidadora para darles los biberones, pero ellos preferían seguir escuchando a Cortázar.

5. ¿En qué país te gustó más trabajar?

    Bueno, mira, los libros y los países son como los amores, el último es el mejor siempre. El último país donde estuve fue Camerún y para mí ha sido increíble estar con los pigmeos baka en la selva, ha sido impresionante ver que esta gente ha vivido 250.000 años, ha sobrevivido porque tiene una cultura basada en la escucha y que no le llaman suya a la Tierra, que la Tierra es de todos, pero no para aprovecharnos de ella, sino para respetarla, entonces tienen una cultura fija, no cortan la madera, construyen sus casas basadas en mogulus, que los hacen las mujeres, son pequeños como vientres donde nacemos, vivimos y acabamos en el vientre de la Tierra también, entonces fijaos, construyen con lianas que trenzan y hojas que toman, y son increíbles, son impresionantes… Los baka para mí son como una revelación impresionante, he aprendido muchísimo, crees que vas a enseñar y luego aprendes, porque esta gente que no sabe leer, no sabe escribir…; pero saben muchísimas cosas y saben mucho de escuchar, mucho, mucho, cantan comunitariamente, cuentan comunitariamente, son absolutamente impresionantes.

6. ¿Por qué elegiste ponerle a tu editorial, “libros de las malas compañías”?

    Porque somos desobedientes y caprichosas, nos enseñan a obedecer y nos dicen que no hay que ser caprichosa y yo creo que hay que ser caprichosa y desobediente, las dos cosas, por eso somos malas compañías. Somos malas compañías porque vamos a sitios a donde vuestras madres nos os dejarían ir, a escuchar a gente a donde nadie quiere escucharlas y a visibilizar cosas que nadie quiere visibilizar, como es el expolio y el robo que se está haciendo de Europa en África, por eso somos malas compañías, hacemos literatura que pica y escuece, y también que calienta. No creemos en la literatura infantil, ni en la literatura femenina, las mujeres tenemos derecho a leer lo que nos dé la gana, que no nos hagan sus productos literarios porque no somos lectoras capaces de leer plásticos, ¿quién ha dicho eso? Las mujeres podemos leer lo que queramos y los niños también, tenemos una colección que se llama “Cuentos Crecederos” porque los libros que no crecen con los niños, no son literatura y creemos que a la literatura que se le pone adjetivos,” femenina”, “infantil” y “juvenil” no es literatura, son productos literarios para consumo de eso (no se entiende), pero no es literatura. Entonces los cuentos son literatura también y los cuentos hablan de cosas muy profundas e importantes, por todo eso, somos malas compañías.


Entrevista realizada por Malena Auyanet, Malena Brito, Javier Dingoasen y Dácil Sánchez, de 1º ESO D.


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